04:45 p.m.

He tenido los sueños más raros del mundo, donde imagino que dejas tu celular olvidado en la mesa que tengo a lado, junto al tic tac del reloj que jamás deja de sonar, he tenido tantos sueños donde corro lejos de todas las personas que me han perseguido en esta ciudad, para encontrarme con los restos del cuerpo de todos aquellos que he ido dejando atrás, he soñado con el momento donde grito sin la preocupación de que se escuche en todos los edificios en los que solo permanecí por un instante, en los que cobré vida cuando estuve en ellos, soñé con la plática más larga de la historia, contestando todas las preguntas con los ojos cerrados porque no conocía el rostro de quien me cuestionaba, olvidando un poco todo lo que aturde, caminando por calles desconocidas escuchando mi canción favorita, soñaba con mojarme con las lluvias de agosto mientras había dejado olvidadas mis botas para el agua, usando un impermeable negro como mi color favorito, sueño con estar en la casa que olvidamos, donde ahora se encuentra una familia de la cual no sabemos nada pero que comparten las recamaras en las que tuve mis primeros anhelos siendo una niña de ocho años con miedo a quedarse sin los padres mientras ellos iban a trabajar o hacer cualquier cosa lejos del hogar, soñaba con despertar en domingo, ir a misa y comer con mis padres mientras cada uno pensaba en  cosas que jamás dijeron junto a la televisión que sonaba durante todo el día, soñamos con lo que somos siendo lo que fuimos y lo que seremos, explorando las inmensidades de un destino incierto en las letras de cartas que rompimos a medianoche cuando sabíamos que ya permanecían en el recuerdo, soñaría con poder darme la oportunidad de quererme más y de no juzgar mi trabajo para creerme la mejor en lo que hago, sin saber en qué soy buena todavía, todos sueñan pero nadie sabe con certeza cuáles son sus deseos, expresando a la mitad la realidad que se presenta como la duda existencial que todos sienten.

DESPUÉS.

No me vendría mal ser honesta

Obstante a eso te diré que no sentí nada

Que fue fugaz la excitación que sentí por ti

Que al saber que eres alguien prohibido

Todo se quedó en una noche

Al amanecer los besos se quedaron solo en la piel

Y aunque ahora maldigo la hora en que me dijeron que sentir estaba mal y que el cariño se debe ganar

No sabes cuánto quiero desprenderme de las inseguridades que tengo al mostrarme desnuda

Inestabilidades con las que lucho todos los días

Que no me arrepiento y solo hubiera querido que durara más

Contradicciones por desear que la breve historia que se construyó fuera más intensa

Para quedarnos, para sentir tus brazos alrededor de mi cintura mientras nos bebíamos uno al otro

Que perdurara el momento donde pensé que todo era perfecto, donde me perdí para disfrutar

No sabes cuánto esperé para estar contigo

Solo fueron unas horas y mira como me has dejado

Deseosa de más

No te alarmes, cariño, no quiero que te sientas mal por mis sentimientos

No quiero la historia linda, donde somos los dos contra todo

Si eso pasara sería más trágico que la acumulación de lo que he pensado desde que nos cruzamos al andar por caminos tan distintos

Nos haríamos tanto daño, ¿No es así?

La idea romántica de que somos lo que ocupamos en este pedacito de nuestra vida aparece cada que vuelvo a la cama que compartimos

Donde la emoción es lo predominante para seguir adelante

Ahora solo dejo la duda en el aire y es que si no fuéramos tan cobardes

¿Te imaginas todo lo que podría pasar?

 

01:36 a.m.

Con el ardor y lo mojado de la tierra. Me quito la culpa y aparezco en la cama de alguien más.

Es el octavo mes del año. Y, ya no es por placer, ni por querer o sentir algo.

Es que ya no me nublas la vista, mi amor.

Con los veinte años que me cargo he tenido que dejar a un lado las lágrimas. Y, hasta que te conocí supe que eras mejor cuando no dominabas en mi cabeza.

Eres igual que yo, mi amor.

Nos hundimos en nuestras agonías y desde el séptimo piso, con temor al compromiso nos convertimos en pasajeros de viajes y sueños de otras personas. Guardando todas nuestras heridas en la sonrisa.

Les he dicho a todos que te quiero, mi amor.

Pero menos a ti, a ti te he dejado en último lugar.

A pesar de eso hoy te digo que no te vayas, que me sigas desorganizando, porque no te quiero olvidar.

Soy las cuatro paredes oscuras de la habitación que me han asfixiado por más de tres años.

Somos la ciudad que está hambrienta por comprimir a todos en el metro hasta hacer explosión.

La ausencia en la familia y en nuestro grupo de amigos.

Qué egoísta soy al escribirte solo a ti.

Y, aunque eres peor que yo, quiero que ambos seamos destructores de nuestro amor.

Exponiéndome frente a ti, en blanco para que me escribas o me dibujes como tu capítulo favorito aunque solo sea por una noche, mi amor.

ERES, SOY.

Hoy decidí contemplarme en el espejo.

Ni mi cara.

Ni mi cuerpo.

Ni mi voz.

Nada es lo mismo.

Entre cada paso y la distancia recorrida que ya se volvió no sé qué tan larga, volví dos meses atrás cuando todavía querías verme.

Quisiera decir que estuvimos juntos y vimos el ir de la luna y el venir del sol, pero eso sería reconocer que estuvimos sin existir.

Somos el recordatorio de que aún no nos encontramos, pero andamos siendo plural.

¿Me reconocerías a pesar de robarme tus años?

Porque nos robaríamos la poca vida que conservamos hasta el día de hoy, que ya pesa más que todo el recorrido que llevamos a pie.

DESPUÉS DE UN MES.

Con las ventanas abiertas de par en par me quedé en casa este día con lluvia. Tal vez debí de haber ido a tomar un café y concentrarme en lo que pienso.

Últimamente lo único que puedo tratar es de decir la verdad entre líneas que son fantasía. Simplemente a veces no se puede plasmar lo que se siente.

Así que al contrario, decidí quedarme a esperar, aunque eso complicó todo. La espera de algo que no sabes, te puede llegar a consumir inexplicablemente.

Pero sin más ni menos compartí la tarde con mi padre, mientras que él comía nueces, yo estaba viendo como una pareja de pajarillos trataba de evitar las gotas de agua.

Y, mientras la espera continuaba, me percaté de que no me invadía como días anteriores.

He dejado de pensarte, de esperarte, pero no quiere decir que no te quiera presente.

11:24 p.m.

Al cerrar los ojos no puedo concentrarme en un solo rostro. Él que estuvo hace un año, hace un mes, la semana pasada o antier.

¡Carajo! Debería decir que son tus ojos los que observo con detenimiento o quizá que son tus labios sobre los míos lo que siento en este momento y que humedecen hasta lo más incógnito de mí ser.

Tanta imaginación tengo a esta hora que aunque no es mañana y pronto lo será, no puedo dormir por estar pensando en las infinitas escenas que nunca compartiré contigo.

Es demasiado triste, lo sé, pero lo es más el reprimir mis deseos por ti. Mejor lo digo sin presión, sin ataduras, qué más da, ni siquiera sabes quién eres.

¿Verdad? Él o tú.

Por consiguiente, puede o no, ser esto un sentimiento o emoción real. Puede ser algo que ha durado como por mucho tiempo y asusta un poco no saber qué es, porque ni me conoces y ni te conozco, para ser cierto.

¡Ah! Que todo lo relacionan con que es la pura verdad, como si no fuera todo un sueño en el cual floto y que tal si estoy en coma.

Yo solo sé y pienso que todo pudo ser así y así y así, pero no hay nada concreto, nada que pueda decir que he vivido porque ni estás aquí, ni estoy allá.

Todo lo complicas porque yo, yo sólo ando por la vida, diciendo y dejando que todo fluya.

VIERNES.

Recuerdo perfectamente tu playera verde limón

Las curvas de tu cabello

Y, como inquietantemente te desnudaba desde tu espalda.

Sabía que algo extraordinario iba a salir

De tu mente

De tus labios

Y, al escucharte, fue escucharme a mí

Fue saber que le escribes a alguien

Que existió

Que existe

Que existirá

Que realmente no sabes si eso va a pasar

Si alguna vez esa persona compartirá tu pesar

O simplemente quedarán esos deseos plasmados en hojas.

Quién más los vas a leer

Quién más sabrá de ellos

Cuando cuestionaste lo todo y lo nada

Y que nadie entiende eso más que tú

Me enamoré.

En ese momento quería gritarte

Hablemos

Platiquemos

Conóceme

Ser ella

Ser  ese sentimiento

Yo quería ser esa historia.

Y, como tú, yo quería que fueras la mía

El personaje a quien le escribo

A quien le hablo por las noche

Por quien no duermo

A quien quisiera

Besar

Tocar

Sentir

Tal vez eso nunca pase

Pero quiero decir que tus palabras

Me enamoraron.

Y que justo esa noche me hiciste sentir que cabía la posibilidad de que todo sucederá.